| El Patrono del pan y el trabajo renovó la fe de los correntinos |
| Miércoles, 08 de Agosto de 2012 07:44 |
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El Arzobispo Emérito presidió la misa central. Jinetes, peregrinos a pie, familias enteras se congregaron en la parroquia. Que las más profundas raíces del correntino están en la fe católica, queda de manifiesto en fiestas patronales como las que se vivió ayer en el Santuario de San Cayetano. A pesar de ser un día laborable, una multitud se acercó hasta la localidad para honrar al patrono del pan y el trabajo. El Arzobispo Emérito, monseñor Domingo Salvador Castagna, presidió la misa central. El vicegobernador, Pedro Braillard Poccar, fue, además del concejal capitalino, Javier Sáez, el único funcionario que participó de las celebraciones principales. Al llegar a las inmediaciones del Santuario, los espacios vacíos, en calles, veredas y casas, escaseaban. Cientos de vehículos cubrían gran parte de los improvisados estacionamientos, y las motos, superaban la posibilidad de ser contadas. Familias enteras se movilizaron hasta la localidad, muchas para pasar el día, otras llegaban, participaban de alguna misa, o se acercaban a hacer alguna oración frente a la imagen del Santo y retornaban. Fue constante durante toda la jornada, la llegada de fieles caminando. Esto, generó extensas filas para poder subir al colectivo para emprender el regreso, o para ingresar al Santuario y tocar la imagen del patrono. Las bendiciones de recuerdos, estampitas, medallas, velas y agua, se sucedían constantemente. Los diáconos permanentes, encargados de este ritual, rociaban con agua bendita a cuantos se acercaban a solicitarlo. Llevar la bendición de San Cayetano, fue para muchos, un bálsamo para las necesidades que llevaron hasta él. "Hace cuarenta años que vengo, trayendo siempre la imagen de San Cayetano que tenemos en el altar de mi casa", contó a El Litoral, Mirtha, quien portando su santo, participó de la procesión. Decenas de jinetes, vestidos con sus mejores galas gauchescas, acompañaron la procesión. Una multitud participó de la caminata, en la que también estuvieron presentes, las imágenes de la Virgen de Itatí y de la Merced. Monseñor Castagna presidió la eucaristía, que fue concelebrada por el Vicario General de la Arquidiócesis, padre José Billordo; el párroco Julio Vallejos; el vicario parroquial Pedro Viana, y Pablo Sánchez y Antonio Rossi. Con fe, los fieles se acercaban a las imágenes para tocarlas, mientras hacían una oración. Y como si fuera el maná bíblico, recibieron el tradicional pan bendecido de San Cayetano, que se distribuyó al final de la misa. |






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